8 sept. 2012

“[...]No es raro que en nuestros días ya no se escriban distopías: el mundo 'fluido-moderno"'posfordiano de individuos con libertad de elección no se preocupa por el siniestro Gran Hermano que castigaría a todos los que no siguieran las normas. Pero en ese mundo tampoco hay demasiado lugar para el benévolo y amante Hermano Mayor, en quien se podría confiar en el momento de decidir qué cosas vale la pena hacer o tener, y que seguramente protegería a su hermanito de los matones que lo persiguen; así, tampoco se escriben utopías de una buena sociedad. Por así decirlo, todo recae ahora sobre el individuo. Sólo a él le corresponde descubrir qué es capaz de hacer, ampliar esa capacidad al máximo y elegir los fines a los cuales aplicar esa capacidad -o sea, aquellos que le produzcan la mayor satisfacción-. Al individuo le corresponde 'domesticar lo inesperado para convertirlo en entretenimiento'.”


Fragmento de "Modernidad Líquida", de Zygmunt Bauman.Año 2000.Capítulo II: "Individualidad"