23 feb. 2009

Yo, argentino.

Otra vez vuelve a mi mente la idea de que, por culpa de los periodistas ignorantes que sobran en los medios de comunicación nacionales, no merecemos que ninguna banda musical importante pise nuestros país.
La crítica se encargó en estos días de destrozar (literalmente) a una de las agrupaciones más gloriosas de la historia del rock: Deep Purple.
Estos hechos generan mucha bronca a los que presenciamos, y no por primera sino por sexta vez, una noche en la que nuestras almas se tornaron púrpuras y los sentimientos más profundos se unieron en gritos, saltos, risas y emociones.
Los que de hecho estuvimos presentes salimos felices del gran Luna Park.
Quienes conocemos sus álbumes, canciones y hasta los piratas casi inaudibles otra vez volvimos a nuestras casas sonriendo y cantando.
Pero nuestros comentarios no son los que salen en los medios...

Que el egocentrismo argento no nos lleve a que, de una buena vez, decidan saltear nuestra tierra en sus giras.

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