1 dic. 2012

Campanas del infierno y el prejuicio con respecto al rock

Este volante fue arrojado por debajo de la puerta de mi casa, hace mucho tiempo.
Pensé que nunca iba a volver a verlo, pero hoy lo encontré.
No puedo dejar de compartir mis risas con ustedes.




25 nov. 2012

Artaud y los días grises


Cada día gris, este disco suele hacerme compañía. Hoy desperté con esa tapa verde y amarilla en mi mente.

Es imposible no compenetrarse con Artaud, dejar de prestar atención a cada nota, a cada arreglo del Flaco, a cada lírica...

Recuerdo el día -tan especial- en que compré este disco con enorme alegría...

Fue uno de esos momentos en los que uno siente que alguien ingresa en su alma para no salir nunca más.


9 nov. 2012

Hermann Hesse, su lobo estepario y un diálogo para reflexionar...



“-¿Eres tu éste?- preguntó Armanda señalando a mi nombre-. Pues te has proporcionado serios adversarios, Harry... ¿Te molesta esto?
Leí algunas líneas; era lo de siempre; desde hace años cada una de estas frases difamatorias estereotipadas me era conocida hasta la saciedad.
-No –dije-; no me molesta; estoy acostumbrado a ello hace muchísimo tiempo. Un par de veces he expresado la opinión de que todo pueblo y hasta todo hombre aislado, en vez de sonar con mentidas <> políticas, debía reflexionar dentro de sí, y saber hasta qué punto él mismo, por errores, negligencias y malos hábitos, tiene parte también en la guerra y en todos los demás males del mundo; éste acaso sea el único camino de evitar la próxima guerra. Esto no me lo perdonan, pues es natural que ellos mismos se crean perfectamente inocentes: el Káiser, los generales, los grandes industriales, los políticos, los periódicos, nadie tiene que echarse en cara lo más mínimo, nadie tiene ninguna clase de culpa. Se diría que todo estaba magníficamente en el mundo..., sólo que dentro de la tierra yacen una docena de millones de hombres asesinados. Y mira, Armanda, aun cuando estos artículos difamatorios ya no puedan molestarme, alguna vez no dejan de entristecerme. Las dos terceras partes de mis compatriotas leen esta clase de periódicos, leen todas las mañanas y todas las noches estos ecos, son trabajados, exhortados, excitados, los van haciendo descontentos y malvados, y el objetivo y fin de todo eso es otra vez, la guerra próxima que se acerca, que será aún más horrorosa que lo ha sido esta última. Todo esto es claro y sencillo; todo hombre podría comprenderlo, podría llegar a la misma conclusión con una sola hora de meditación. Pero ninguno quiere eso, ninguno quiere evitar la guerra próxima, ninguno quiere ahorrarse a sí mismo y a sus hijos la próxima matanza de millones de seres, si no puede tenerlo más barato. Meditar una hora, entrar un rato dentro de sí e inquirir hasta qué punto tiene una parte y es corresponsable en el desorden y en la maldad del mundo; mira, eso no lo quiere nadie. Y así seguirá todo, y la próxima guerra se prepara con ardor día tras día por muchos miles de hombres. Esto, desde que lo sé me ha paralizado y me ha llevado a la desesperación, ya que para mí no hay <> ni ideales, todo eso no es más que escenario para los señores que preparan la próxima carnicería. No sirve para nada pensar, ni decir, ni escribir nada humano, no tiene sentido dar vueltas a buenas ideas dentro de la cabeza; para dos o tres hombres que hacen esto, hay día por día miles de periódicos, revistas, discursos, sesiones públicas y secretas, que aspiran a lo contrario y lo consiguen.
Armanda había escuchado con interés.
-Sí, dijo al fin-, tienes razón. Es evidente que volverá a haber guerra, no hace falta leer periódicos para saberlo. Por ello es natural que esté uno triste; pero esto no tiene valor alguno. Es exactamente lo mismo que si estuviéramos tristes porque, a pesar de todo lo que hagamos en contra, un día indefectiblemente hemos de morir.
La lucha contra la muerte, querido Harry, es siempre una cosa hermosa, noble, digna y sublime: por lo tanto, también la lucha contra la guerra. Pero no deja de ser en todo caso una quijotada sin esperanza.
-Posiblemente sea verdad –exclamé violento-, pero con tales verdades como la de que todos tenemos que morir en plazo breve y, por tanto, que todo es igual y nada merece la pena, con eso se hace una la vida superficial y tonta. ¿Es que hemos de prescindir de todo, de renunciar a todo espíritu, a todo afán, a toda humanidad, dejar que sigan triunfando la ambición y el dinero y aguardar, la próxima movilización tomando un vaso de cerveza?
Extraordinaria fue la mirada que me dirigió Armanda, una mirada llena de complacencia, de burla y picardía y de camaradería, y al mismo tiempo tan llena de gravedad, de ciencia y de seriedad insondable.
-Esto no lo harás –dijo maternalmente-. Tu vida no ha de ser superficial y tonta, sólo porque sepas que tu lucha  ha de ser estéril. Es mucho más superficial, Harry, que luchas por algo bueno e ideal y creas que has de conseguirlo. ¿Es que los ideales están ahí para que los alcancemos? ¿Vivimos nosotros los hombres para suprimir la muerte? No; vivimos para temerla, y luego, para amarla, y precisamente por ella se enciende el poquito de vida alguna vez de modo tan bello durante una hora. Eres un niño, Harry. Sé dócil ahora y vente conmigo, tenemos mucho que hacer. Hoy no he de volver a ocuparme de la guerra y de los periódicos. ¿Y tu?

Fragmento de "El Lobo Estepario", de Hermann Hesse. Año 1927.

27 oct. 2012




I know that I want you
I know that I need you
But I can't pretend that
This'll make it right

You whisper your name
But I can't hear you
Don't leave me behind
Lend me your hand

I can feel them
I think they're closing in
Don't leave me behind
Lend me your hand

Let me feel you
By my side
Be where I can hear you
I long to feel


Hablar de música...


"Señor Pablo –le dije; iba jugando con un bastoncito delgado, negro y con adornos de plata- Usted es amigo de Armanda; este es el motivo por el cual yo me intereso por usted. Pero he de decir que usted no me hace la conversación precisamente fácil. Muchas veces he intentado hablar con usted de música; me hubiera gustado oír su opinión, sus contradicciones, su juicio, pero usted ha desdeñado darme siquiera la más pequeña respuesta.
Me miró riendo cordialmente, y en esta ocasión no me dejó a deber la contestación, sino que dijo con toda tranquilidad.
-¿Ve usted? A mi juicio no sirve de nada hablar de música. Yo no hablo nunca de música. ¿Qué hubiese podido responder yo a sus palabras tan inteligentes y apropiadas? Usted tenía tanta razón en todo lo que decía... Pero vea usted, yo soy músico y no erudito, y no creo que en música el tener razón tenga el menor valor. En música no se trata de que uno tenga razón, de que se tenga gusto y educación y todas esas cosas.
- Bueno: pero, entonces, ¿de qué se trata?
-Se trata de hacer música, señor Haller, de hacer música tan bien, tanta y tan intensiva, como sea posible. Así es, monsieur. Si yo tengo en la cabeza todas las obras de Bach y de Haydn y sé decir sobre ellas las cosas más juiciosas, con ello no se hace un servicio a nadie. Pero si yo tomo mi tubo y toco un shimmy de moda, lo mismo da que sea bueno o malo, ha de alegrar sin duda y a la gente se les mete en las piernas y en la sangre. De esto se trata nada más. Fíjese usted en un salón de baile y en las caras en el momento en que se desata la música después de un largo descanso; ¡cómo brillan entonces los ojos, se ponen a temblar las piernas, empiezan a repir los rostros! Para eso se toca la música.
- Correcto, señor Pablo. Pero no hay sólo música sensual, la hay espiritual. No hay sólo aquella que toca precisamente para el momento, sino también música inmortal, que continúa viviendo, aun cuando no se toque. Cualquiera puede estar solo tendido en su cama y despertar en sus pensamientos una melodía de La Flauta encantada o de la Pasión de San Mateo; entonces se produce la música sin que nadie sople en una flauta ni rasque en un violín.
- Conforme, señor Haller. También el Yearning y el Valencia son reproducidos calladamente todas las noches por personas solitarias y soñadoras; hasta la más pobre mecanógrafa en su oficina tiene en la cabeza el último onestep y teclea en las letras llevando su compás. Usted tiene razón, todos estos seres solitarios, yo les concedo a todos la música muda, sea el Yearning o La Flauta encantada o el Valencia. Pero ¿de dónde han sacado, sin embargo, estos hombres su música solitaria y silenciosa? La toman de nosotros, de los músicos. Antes hay que tocarla y escucharla y tiene que entrar en la sangre, para luego poder uno en su casa pensar en ella en su cámara y soñar con ella.
- De acuerdo –dije secamente-. Sin embargo, no es posible colocar en un mismo plano a Mozart y al último fox-trot. Y no es lo mismo que tyoque usted a la gente música divina y eterna, que barata música del día.
Al percibir Pablo la excitación en mi voz, puso en seguida su rostro más delicioso, me pasó la mano por el brazo, acariciándome, y dio a su voz una dulzura asombrosa.
-¡Ah!, caro señor; con los planos puede que tenga usted razón por completo. Yo no tengo ciertamente nada en contra de que usted coloque a Mozart y a Haydn y al Valencia en el plano que usted guste. A mí me es enteramente lo mismo; yo no soy quien ha de decidir en esto de los planos, a mí no han de preguntarme sobre el particular. A Mozart quizá lo toquen todavía dentro de cien años, y el Valencia acaso dentro de dos ya no se toque; creo que esto se lo podemos dejar tranquilamente al buen Dios, que es justo y tiene en su mano la duración de la vida de todos nosotros y la de todos los valses y todos los foxtrots y hará seguramente lo más correcto. Pero nosotros los músicos tenemos que hacer lo mismo, lo que constituye nuestro deber y nuestra obligación; hemos de tocar tan bien, tan bella y persuasivamente como sea posible."

Fragmento de "El lobo estepario", de Hermann Hesse, publicado en 1927.

8 sept. 2012

“[...]No es raro que en nuestros días ya no se escriban distopías: el mundo 'fluido-moderno"'posfordiano de individuos con libertad de elección no se preocupa por el siniestro Gran Hermano que castigaría a todos los que no siguieran las normas. Pero en ese mundo tampoco hay demasiado lugar para el benévolo y amante Hermano Mayor, en quien se podría confiar en el momento de decidir qué cosas vale la pena hacer o tener, y que seguramente protegería a su hermanito de los matones que lo persiguen; así, tampoco se escriben utopías de una buena sociedad. Por así decirlo, todo recae ahora sobre el individuo. Sólo a él le corresponde descubrir qué es capaz de hacer, ampliar esa capacidad al máximo y elegir los fines a los cuales aplicar esa capacidad -o sea, aquellos que le produzcan la mayor satisfacción-. Al individuo le corresponde 'domesticar lo inesperado para convertirlo en entretenimiento'.”


Fragmento de "Modernidad Líquida", de Zygmunt Bauman.Año 2000.Capítulo II: "Individualidad"

18 ago. 2012

Teléfonos inteligentes. Personas, ¿tontas?

No puedo -ni quiero- concebir el término "teléfono inteligente". ¿Se supone que se ha venido a reemplazar el ejercicio del razonamiento con un teléfono? El vocabulario utilizado en una determinada época marca lo que somos. Si los teléfonos hoy son lo más inteligente que tenemos, algo anda mal. Llamémosle "de avanzada", "sofisticados" o como se nos ocurra, pero no le atribuyamos a una cosa la capacidad de realizar algo que es exclusivo de los seres humanos. Valorémonos. Comuniquémonos de verdad.

5 ago. 2012

La unión desmantelada


Un fantasma sobrevuela el planeta: el fantasma de la xenofobia. Las sospechas y animosidades tribales antiguas y modernas –que nunca se extinguieron por completo y han sido recientemente sacadas del congelador y puestas a recalentar- se han mezclado y combinado con la flamante sensación de inseguridad que se destila de la incertidumbre y desprotección de nuestra moderna existencia líquida.
Los individuos, consumidos y exhaustos por la seguidilla de interminables y nunca concluyentes exámenes de aptitud, y aterrorizados hasta el tuétano por la misteriosa e inexplicable precariedad de su suerte y la niebla global que se cierne sobre su futuro, buscan desesperadamente a quién culpar de sus padecimientos y tribulaciones. No es extraño entonces que los encuentren bajo la luz del farol más cercano, en el sitio exacto que tan diligentemente han iluminado para nosotros las fuerzas de la ley y el orden: “Los causantes de la inseguridad son los criminales, y los causantes del crimen son los extraños”; por lo tanto, “rodeando, encarcelando y deportando a los extraños recuperaremos nuestra perdida o robada seguridad”.
Donald G. McNeil Jr. dio a este resumen de los cambios más recientes del espectro político europeo el título “Los Políticos le siguen el juego al temor por la inseguridad”. De hecho, en todos los países regidos por gobiernos democráticos la frase “mano dura con el crimen” ha resultado ser una carta de triunfo sobre cualquier otra, pero la mano ganadora suele ser invariablemente la combinación de una promesa de “más cárceles, más policías, condenas más largas” con un juramento de “no a la inmigración, no al derecho de asilo, no a la naturalización”. Como señala McNeil, “Los políticos de toda Europa hacen uso del estereotipo de que ‘los causantes del crimen son los extranjeros’ para conectar el odio étnico, en la actualidad indigerible, con el temor en boga por la propia seguridad”. [...]

Fragmento de "Amor líquido". Acerca de la fragilidad de los víncutos humanos. Capítulo cuarto. Zygmunt Bauman. 2003.


"Los libros no piensan por nosotros: son objetos que nos hacen pensar". Umberto Eco.

2 ago. 2012

Disco es cultura

Cuando nos sentamos a leer un libro, ¿elegimos cualquier capítulo al azar, para leerlo y dejarlo, o empezamos por el principio y terminamos por el final para nutrirnos gracias a la obra en su conjunto?

Cuando admiramos una pintura, ¿la observamos en su totalidad o nos dedicamos a mirar sólo una pequeña parte?

Entonces, cuando escuchamos música, ¿por qué deberíamos optar por las canciones sueltas en lugar de reproducir el disco desde la primera hasta la última canción?

No dejemos morir al disco, al concepto, a lo que el artista quiso dejarnos plasmado en su trabajo realizado.


17 jul. 2012

Hasta siempre Lord...


Hoy, la tierra le devuelve al reino de los cielos, a un músico que tal vez bajó por error, por equivocación, y se infiltró entre el resto de los seres humanos.
Hoy se nos fue el más digno de los músicos, se fue un auténtico señor, un verdadero Lord. 
Es triste saber que ya no habita este mundo quien hizo nacer esas canciones que son - y serán - las más escuchadas en mi vida. Gracias a él, amo la música, gracias a él disfruto cada recital como si fuera el último. Gracias a él aprendí lo que significa que un tipo sea capaz de montar un concierto y maravillar a miles de personas alrededor del mundo. Él fundó la banda que más me gusta escuchar, la compañía de toda la vida, mis solos de órgano preferidos, mi concierto favorito, mi disco preferido.
Cualquier amante de Deep Purple sabe que hoy, la tristeza que se siente es infinita, pese a que Jon había dejado la banda desde hace varios años, necesitábamos saber que sus pies seguían caminando sobre la tierra. Aunque cueste creerlo, a veces era tan solo un ser humano.
Nos dejó miles de notas, solos, canciones, melodías, que no me cansaré de escuchar jamás, que siempre alegraran nuestra vida.
Hoy despedimos al tipo más elegante de la escena musical, agradeciéndole por haberse tomado setenta y un años en la tierra, para dejarnos una muestra de cómo es el cielo...



5 jul. 2012

Relato desarticulado. Procedimiento desarticulado.



Hay aventuras que no admiten repeticiones, ni imitaciones baratas.

Son aquellas que - en palabras del Negro Dolina - mejoran el alma de quien las vive.

Es de noche y escuchás un disco, entonces llegan a tu mente de la mano de esa tapa verde, con un toque amarillento. También sucede cuando tropezás con recuerdos de hace unos años, antiguos pero no por ello desgastados. O al ver un libro, un trozo de papel, una calcomanía, la entrada de un concierto, o una remera... Asimismo, ello ocurre cuando llega esa canción particular. Te ubicás en un tiempo y un espacio que hoy no existen, para rememorar...

En ese momento, decidís sincerarte con tu alma y admitir que no hacías más que ir tras el recuerdo de aquella aventura, intentando engañarte, como para sentir que desembocaste en el mismo, cuando en realidad corrías tras él. Es que ni siquiera uno mismo, en ciertas oportunidades, quiere admitir que, de vez en cuando, es necesario sumirse en esta actividad particular.

Y es un recuerdo porque, lógicamente, ya pasó. Tuvo su comienzo, su desenlace y su final. Es por eso que nos aferramos a determinadas aventuras. Porque contaron con el factor determinante de la finalización. Sin finales no existen las añoranzas. Podrán ser tristes o alegres, pero deben ser concluyentes. Lo que no termina no se recuerda, sino que se vive. ¿Pero es más fuerte vivir que recodar?

Dudo que goce de más felicidad quien vive una historia eternamente. Prefiero comulgar con quienes recuerdan por las noches. Con los que tal vez olvidan recordar algo, pero no dejan de lado aquello que simulan, a sí mismos, haber olvidado.

Medimos la vida con la vara del tiempo. Entendemos al tiempo de manera utilitaria, como una medida necesaria a efectos de comprender cuándo se gana o se pierde dinero, o el mismo tiempo, el cual a su vez entendemos como monetario. Algo así nos dice Sábato en una de sus obras.

Prefiero seguirlo, mostrarme de acuerdo con él y valorar lo efímero. Pero lo efímero en los hechos. Lo que dura poco, si tenemos en cuenta las horas de duración de la aventura y las comparamos con las horas que llevamos en la tierra. Esa aventura se torna imposible de medir cuando tratamos de comprender cuánto tiempo lleva en nuestra alma, en nuestro cuerpo y en nuestra mente.

Esto es lo que nos hace dudar de su verdadera duración. ¿Será que, independientemente de lo que suceda días, meses e incluso años después de la aventura, ese ápice de esperanza de que se repita algo de la misma magnitud nos enloquece?

Y en ese momento, pensamos. Recordamos con una precisión suiza que nos asombra a nosotros mismos. Somos conscientes de que nunca volverá a suceder. Podrán venir nuevas historias, pero afortunadamente, la aventura preferida de nuestras vidas seguirá gozando de un primer puesto en el podio que se encuentra a años luz del segundo lugar.

Pero posteriormente, la ilusión vuelve a nacer. Este procedimiento puede repetirse cientos y miles de veces. Cuanto más se repita, más felices podremos ser.

Qué grato es recordar, mientras contemos con un café, la protección de la noche y una buena obra musical.






Y ya es mañana...

25 may. 2012

Todos somos hermanos de sangre

No importan las fronteras, meras divisiones políticas que han determinado quién sabe qué personas. El nacionalismo y el patriotismo - en todo el mundo y en cualquier época - condujeron hacia la catástrofe. Provocaron el derramamiento de mucha sangre. 

Todos somos personas, todos somos hermanos, todos vivimos en el mismo planeta.

Los gobiernos podrán dirigir a sus ciudadanos hacia las masacres y hacia las guerras, pero al momento de compararnos con los extranjeros - con esos que se encuentran en la misma posición que nosotros -, notamos que todos tenemos los mismos problemas, las mismas dolencias y preocupaciones.

Por eso, como más o menos dice Bruce antes de comenzar a cantar "Blood Brothers" (en el DVD se puede ver completo), no importa su nacionalidad, dónde han nacido o qué bandera ícen: todos somos personas, hermanos de sangre, todos somos simplemente fans de Maiden esparcidos por el mundo.

Evitemos que el nacionalismo nos destruya una vez más, y que los gentilicios sean solamente una forma de denominar a quien ha nacido en una determinada región de este mundo, que nos abraza a todos por igual, y al que tanto mal le hacemos. Deberíamos cuidarlo y cuidarnos más.

El mundo es manejado por las grandes corporaciones, mientras los gobernantes - de todo el mundo - pretenden que sigamos creyendo en que somos libres, independientes y soberanos.

¿Qué país en el mundo puede decirse independiente cuando el consumismo oprime a todos por igual y nos dice cuándo y con qué somos y cuándo no?

Por eso hoy, elijo a un inglés para que le dé un mensaje al mundo entero.



14 may. 2012

Intolerancia, discusiones y menosprecio por el lenguaje



"Deténganse a pensar un poco y se van a dar cuenta de que la mayoría de las discusiones tienen lugar porque las personas no saben sobre qué están discutiendo".

Con esta frase concluía el Dr. San Millán la cursada de la materia "Sociedades Civiles y Comerciales" en la Facultad de Derecho, algunos meses atrás. He tomado a la misma como una moraleja. Fue uno de esos momentos en los que uno siente que siempre pensó en algo, pero que era necesario que una persona con un saber superior lo introdujera en un paquete para bajarlo a la realidad y así poder asimilarlo.

Un domingo a la noche, momento en el que según el Negro Dolina uno se da cuenta de que el milagro que prometía el fin de semana no se ha realizado, me permito redactar unas humildes líneas acerca de este tema para poder compartirlo con quienes dedican una pequeña parte de su tiempo para leer mi blog, agradeciéndoles de antemano.

Se me ocurre relacionar la frase que utilicé como introducción con el menosprecio por el lenguaje, por creer que ambas temáticas caminan tomadas de la mano, que una conduce a la otra. Nos encontramos viviendo una época en la que constantemente el Gran Hermano - así llamo a las fuerzas que nos guían a través de la opresión - nos alienta a que todo lo consigamos con inmediatez. No importa el resultado, es menester que logremos un objetivo de manera expedita. Entonces, debatir pasa a ser aburrido, a carecer de sentido. Incluso algunos piensan que no vale la pena tomarse siquiera diez minutos para llevar adelante un intercambio de ideas. Al mismo tiempo, tampoco prima una necesidad, un imperativo moral, una fuerza interna - o como más les guste llamarlo - en gran parte de las personas que las impulse a "hablar bien". Y esto no implica convertirse en un elitista del lenguaje, sino simplemente responder a esa corazonada que tenemos quienes nos esforzamos por lograr que lo que hallamos girando en nuestras mentes se vea reflejado en palabras, mediando el mayor grado de identidad posible entre esto y aquello.

Así, quienes no creen que realizar este ejercicio tenga importancia, son más propensos a caer en las garras de la intolerancia, porque sin ideas claras en sus cabezas, apuntarán a conseguir resultados, sin antes haberse detenido a pensar en qué fue y es aquello que quisieron lograr.

Esto que podría parecer una simpleza, en muchas ocasiones es la causa del final de viejas amistades, matrimonios, noviazgos, lazos de familia, o cualquier otra relación social entablada.

Se me ocurre dedicarle unas líneas, porque con el florecimiento de las redes sociales, que a esta altura ya se muestran como una revolución en la comunicación social equivalente – según mi humilde saber y entender – a la creación de la radio, la televisión o la computadora, esta tendencia a decir mucho en unos pocos caracteres parece profundizarse.

Es enriquecedor encontrarse con extensos debates en las redes sociales, pero es condición sine qua non que los protagonistas de la contienda se hayan tomado el tiempo necesario antes de haber volcado esas palabras en sus espacios, porque de lo contrario solamente descubriremos que la intolerancia y el afán por lo inmediato han triunfado nuevamente, quedando plasmada su victoria en agresiones duras e hirientes que a diario podemos observar, tanto a través de internet, como en la vía pública.

Por eso, intentemos dejar de buscar conclusiones magníficas en un intercambio de mensajes de ciento cincuenta caracteres contra otros cien. Volvamos a otorgarle más tiempo y a darle más lugar al precioso ejercicio de poner en marcha nuestro raciocinio, que es lo único – jamás debemos olvidarlo – que nos diferencia de los animales.

1 may. 2012

Un Abrazo Más

Necesitaba darle un abrazo más a Luis. Y esta fue la manera, con la ayuda de cien mil brazos.

Hay un silencio pregnante, esta tarde, en mi casa. Todo está cargado de presencia. Anoche tenía un remolino en el pecho, después del concierto, que sólo se pudo ir aflojando al leer los hermosos comentários que ustedes dejaron, y las lágrimas que refrené para poder cantar empezaron a salir.
Dicen que hoy es, en el hemisferio sur, el día en que el velo entre los mundos es más delgado y permeable. Este es el día en que se honra a los que ya hicieron el tránsito hacia el más allá. Notablemente, unas semanas antes, me surgío nombrar este concierto "Puentes Amarillos" no sólo por citar la hermosa imagen de una de las canciones más importantes de Luis, sino porque me gustaba la idea que, ya desde el título, intentara tender un puente que le alcanzara ese abrazo adonde fuera que estuviese.
El momento en que ustedes le cantaron "Muchacha..." fue exactamente eso. Un puente. El velo se abrió, seguramente, y él los debe haber escuchado cantar con el corazón abierto. Esa es la más grande recompensa para un músico, para un poeta: hacerse voz del corazón de todos.
Gracias por haber estado ahí, gracias por haberlo seguido desde tantos rincones del mundo, gracias por ayudarme a abrazar. Todavía tengo más lágrimas que soltar hasta poder dimensionar lo que pasó anoche. Ojalá Luis lo haya recebido.
Un abrazo agradecido para ustedes también.

Pedro

30/04/2012




30 abr. 2012

Celebración del arte del gran Flaco.

Emocionante celebración, de la mano del inconmensurable Pedro Aznar. Uno de los músicos más completos que tiene nuestra música, manteniendo vivas las canciones de quien permitió que todo lo que vino después de él sucediera.

Qué lindo es poder vivir estos momentos, de la mano de semejantes músicos. Los temas elegidos y las versiones - con lujosos invitados - fueron magistrales. Mucho Pescado Rabioso, Invisible y Almendra. 

Luis, dondequiera que esté, seguramente aplaude feliz...

Me animo a comparar este recital, con el que brindó el Flaco el 4 de diciembre de 2009.

Eternamente agradecido a Pedro y al Flaco.


16 abr. 2012

Este blog no tiene aguante

A medida que se suceden hechos como los de ayer y antes de ayer, me doy cuenta de que haber dejado de lado el vivir el fútbol desde lo que se denomina “hincha”, fue una de las mejores decisiones que tomé, en lo personal.
La mediocridad del ambiente futbolero se acentúa a medida que los torneos transcurren. Se le pide a la gente que concurre al estadio que no se violente, porque un equipo de fútbol no es la vida, ni el que tiene otra camiseta es un enemigo a quien hay que destruir, pero simultáneamente, un jugador desenfunda un revolver en un vestuario, mientras otros se rebajan al nivel de la concurrencia para intercambiar golpes de puño con ellos. Y elijo la palabra “rebajan”, porque el protagonista del espectáculo – que se supone que es el jugador y no la hinchada – desciende al nivel de ese fanático* que no busca más que violencia al acudir a un estadio. La cultura del “aguante” y del “dejo todo”, confluye en actos de lo más deleznables, como los que han sucedido tanto el sábado, en el vestuario de Racing, como ayer, en la salida de los jugadores de Boca.
No justifico de ninguna manera la violencia de la concurrencia, en base a la violencia de los jugadores, pero no les quito responsabilidad a estos últimos por lo que hacen los primeros, ya que comportándose tan indignamente como lo vienen haciendo, no hacen más que fomentar

* = fanático, ca.
1. adj. Que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas. U. t. c. s.

pasión.
1. f. Acción de padecer.

14 abr. 2012

Lo más preocupante de la Unificación de los Códigos Civil y Comercial...


Anoche tuve el placer de haber presenciado la primera Conferencia realizada a efectos de dar un poco de luz a todos - abogados, estudiantes e interesados en general - sobre el nuevo Código Civil y Comercial que parece ser ya una realidad. La misma fue llevada a cabo por distinguidos abogados y jueces.

Amén de que uno termina prefiriendo siempre a un expositor por encima del otro - sobre todo cuando notamos que ciertos prejuicios referidos a los homosexuales siguen latentes en jueces que ocupan altos cargos en la Justicia -, ya sea por su facilidad para expresarse, su claridad, su humor, o lo que fuere, y también pese a que sus discursos nos permitieron alarmarnos de incoherencias que contiene el proyecto del nuevo cuerpo normativo, mi preocupación mayor es otra...

El principal temor de abogados, estudiantes y jueces, parece ser el hecho de tener que aprender conceptos nuevos... No ya qué es lo justo y lo injusto, lo apropiado o lo inapropiado, lo aberrante o lo correcto, sino el esfuerzo que tendrán que realizar para comprenderlo.

Cuesta pensar en un avance significativo en cualquier materia, cuando los encargados de llevarlo adelante no llevan incorporadas - como sí llevan el saco y la corbata - las ganas de aprender.

¿Será que quienes consideran que lo saben todo ven dañado su ego al encontrarse ahora no tantos escalones por encima de quienes ellos creen que nada saben?

Saludos para todos. Gracias por su tiempo.


8 abr. 2012

El amor como artificio.

[...] "621. El amor como artificio. Quien quiere aprender realmente a conocer alguna cosa nueva (sea un hombre, un suceso, un libro) hace bien en adoptar esta novedad, con todo el amor posible, en separar pronto su vista de lo que en ella encuentra de hostil, de chocante, de falso y aún olvidarlo, por más que el autor de un libro se dé la mayor importancia y que de pronto, como en una carrera, desee con el corazón palpitante que llegue a la meta. De esta manera penetra uno la cosa hasta el corazón, hasta su punto conmovedor; esto es lo que se llama aprender a conocer. Una vez allí, el razonamiento hace de golpe sus restricciones; esta estimación demasiado alta, esta suspensión momentánea del péndulo crítico, era un artificio para agarrar con lazo el alma de una cosa."


Fragmento de "Humano, demasiado humano" de Friedrich Nietzsche.

9 feb. 2012

Hoy todas las guitarras están de luto
La mía, que tendría que haberse puesto a repasar zambas
sólo puede pensar en la tuya,
tal vez porque el barro
tal vez porque este balcón donde te vi
casi por última vez
mira una nube de la forma y el color
de esas eléctricas con las que soñábamos de chicos
Este balcón que se quedó esperando una charla
unas palabras o un abrazo
más
que ya no llegará
Luto también en las palabras
habituadas como estaban a que les pusieras
cascabeles
guirnaldas asonantes
o ruedas de tren apocalíptico
caleidoscópicos ojos del fertil papel
de tu prolífica pluma
que suma y resta sílabas
del metro patrón de las esferas
apenas solas
a solas penas
Adiós
que sea A-Dios
a sus brazos
a ese rincón de magia
que seguramente Él guardará
para los que se animan a jugar
con los bloques con los que ha construido el mundo
haciendo pequeños nuevos mundos de cuatro minutos
donde el corazón se muestra
y baila desafiando al vacío
Adiós
Mientras me duele el pecho
te imagino en viaje
por inmensidades más vastas que las del Capitán
pero a diferencia de él
sé que tendrás todos los tangos silbados al oído
y nunca faltará un mate
ni perfume a malvones
En todos nosotros se queda un pedacito tuyo
serás inspiración multiplicada por millares
a lo largo de los años
y lo ancho de las geografías
Cambiaste nuestras vidas
abriendole camino a la imaginación
cantándole salvaje o dulcemente
a los misterios que nos habitan
al misterio que somos
Adiós
No me resigno a tener que decirlo
Adiós
mensajero del infinito

Pedro Aznar

8 feb. 2012

¡GRACIAS, GENIO!

‎"Ese es mi centro más oficial del amor, la zona oficial del amor, los enamoramientos, amar a hermosísimas mujeres permanentemente, si es posible. Y luego está el amor que se entiende como una entrega permanente del vivir, el amor a la verdad, el amor a la valentía, el amor a no quedarse, hay mil cosas que se relacionan, es como una usina [...] No me aparto del precepto all you need is love, ¿entendés? Eso sigo, y con eso tengo para aprendér de aquí a Luján."

Luis Alberto Spinetta.

Preferí reproducir sus palabras, ya que a mi no me queda ninguna...

2 feb. 2012

Genial y real, aunque a muchos les pese...



“El amor es el estado de ánimo en que el hombre ve con preferencia las cosas tal como no son en realidad. En el amor, la fuerza de la ilusión ha llegado a su punto culminante, así como aquella fuerza que suaviza y transfigura. En el amor se soporta más que en cualquier otro estado, se tolera todo.”


Friedrich Nietzsche – El Anticristo – 1888 – Capítulo XXIII

24 ene. 2012

"Las habladurías del mundo no pueden atraparnos"


Y los que amamos su arte, en cualquiera de sus formas y etapas, nos unimos sin pacto previo alguno para repudiar a quienes jamás supieron el nombre de alguna de tus bandas, pero intentan degradarte.

Mas lo que más felicidad genera en mi, es esa preciosa sensación de que habiendo sido tu cumpleaños, las redes sociales fueron decoradas con tu nombre, tus fotos y tus canciones.

¡Grande Flaco!.

(el único Flaco que merece ser nombrado con mayúscula)


6 ene. 2012


"... -Estoy amurallándolo. Ya hay una hilera. Ahora va otra.
-¡Usted está loco!.
-No lo discuto.
Stendahl mojó un ladrillo en el mortero, cantando entre dientes. Golpes y gritos salieron de la celda, cada vez más oscura. La pared crecía lentamente.
-Un poco más de ruido, por favor - dijo Stendahl -. Representemos bien la escena.
-¡Déjeme salir! ¡Déjeme salir!
Sólo faltaba un ladrillo. Los gritos eran ahora continuos.
-¿Garret? - llamó Stendahl en voz baja. Garret calló -. ¿Sabe usted por qué hago esto? Porque quemó los libros del señor Poe sin haberlos leído. Le bastó la opinion de los demás. Si hubiera leído los libros, habría adivinado lo que yo le iba a hacer, cuando bajamos hace un momento. La ignorancia es fatal, señor Garret."


Fragmento de "Crónicas Marcianas", de Ray Bradbury, publicado en 1950.


3 ene. 2012

Entre Líneas, todos los miércoles por la FM 105.7


El año pasado nacía la idea de llevar adelante un proyecto.

"Si te gusta tanto la música, ¿por qué no hacés un programa de radio?, yo me prendo", fue la frase disparadora de mi gran amigo Maxi.

En ese momento comenzó lo que luego pasaría a llamarse "Entre Líneas", un programa de radio que sale al aire todos los miércoles a las 23 hs, por la FM 105.7 de General San Martín (http://www.fm1057.com.ar)

Música... Una dosis de lectura... Y un grupo de amigos que tienen ganas de mostrar un poco lo que les gusta y rendir un humilde homenaje.

Hoy, llevamos emitidos 16 programas, y cada vez disfrutamos más de esto...

Por lo que invito a que nos escuchen todos aquellos que llegan a este blog ya sea por el amor a la música, a la lectura o por ambas.

¡Gracias!
Buen año para todos