23 mar. 2010

Por lo general es un amigo, familiar, conocido, colega, melómano, o una persona que reúne varias o todas estas características, el que nos dice "a que no sabés quien viene...", "¿Sabías quién viene?", "¿Te enteraste quien viene?", "¿Vamos a ver a tal artista?", "¿Vamos o lo dejamos pasar".

Y desde que tenemos la entrada hasta que llega el día, vivimos ese período de ansiedad, la espera interminable, los minutos eternos que nos separan de "ése día".

Pero el acaecer del mismo no es suficiente. No señores. Cuando llega, lo que comenzamos a rogar es que sea "la hora" del concierto, que comiencen los aplausos que reclaman al artista, que las luces se apaguen y ellos salgan a escena. Recibirlos, gritar, sonreir porque están ahí para regalarnos su música.. Y uso la palabra "regalarnos" porque el precio de una entrada no es contraprestación suficiente para devolver lo que ellos nos otorgan durante toda nuestra vida... ¿Cuánto tendría que cobrarme Deep Purple por todas las satisfacciones que me dió en estos años? Realmente no podría pagarlo nunca. Y los cito a ellos por ser mi agrupación favorita, pero hay varios en la lista...

De pronto se apaga la primera tanda de luces y luego la más próxima al escenario.

Oscuridad.
Aplausos.
Gritos.
Luces.
Artistas.
Felicidad.

Y así comienzan esas dos, tres (o cinco en el caso de que sea el Flaco quien está en el escenario) horas que nos sumergen y extirpan cualquier tipo de pensamiento exógeno al recital de nuestra mente.

Puntos altos, bajos, admiración, excitación. Así va pasando.

Hasta que llega el final. Las luces se encienden. Volvemos a la realidad. El puñal en el corazón va clavándose más profundamente mientras la gente comienza a abandonar el recinto.

El recital ha terminado.

Pero nuestra alma ha sido saciada.

Larga vida a la música, a los que siguen girando alrededor del mundo a pesar de tener muchos años de edad. Y a todos los que disfrutamos de ella.

4 comentarios:

Tom/Shine. dijo...

Amén hermano. No hay nada mejor que la música en vivo, todas esas almas cantando la misma canción, en paz, amor y todos esos ritmos que le dan sentido a la vida.
Hare Krishna!

maria elizabeth ciliberto dijo...

QUE ASÍ SEA

cachucho dijo...

Longlive rock n roll!

Valèrie dijo...

Amén!