11 ene. 2010

Me río...

Por haber dormido dos miserables horas.
Por el hermoso domingo.
Por la alegría que me dió la música.
Por conocer gente nueva.
Por ser cómplice.
Por ser escuchado.
Me río por y de los que son incapaces de reir, por y de aquellos que llevan una vida equiparable a la de un árbol.
Me río también de aquellos que no van más allá, de los que no se animan a descubrir nuevas sensaciones.
Me río hasta de mi mismo por los pasos que voy dando.
También de los que no disfrutan del sol.
De los que te miran raro por estar leyendo. Más aun de los que creen que es en vano leer.
Me río de las caras momificadas que veo por la calle.
Me río cuando alguien canta y grita al cielo su canción. Me siento bien riéndome gracias a esas personas.
Y vuelvo a reirme de los cobardes, que no quieren ser, ni sentir, ni volar.
Me río de los errores que seguramente contiene este escrito, por haberlo hecho a las apuradas.

Y vaya uno a saber de cuántas cosas me río pero no aparecen arriba.







¡Ah! Me olvidaba, de los estúpidos, me río también...



Pero con bronca...

4 comentarios:

Josefina dijo...

No sabes las cosas que me pasaron mientras leia esto, por ejemplo cada cosa uqe me dejaba pensando decia "Telefono para...." jaja
Bueno, y si es lindo reirse de todo eso pero te aseguro que...

"...Aun hay mas..."

maria elizabeth ciliberto dijo...

Nunca pierdas esa capacidad de reir.
Que ninguna cara ni mente momificada te la quite.

Leonel dijo...

Jose: Gracias por pasarte siempre. Ya me contarás bien por msn qué es lo que querés expresarme, porque no se para qué lado agarrarlo.

Tía: Creo que para que la pierda me tendrían que coser la boca. Pero no me vas a decir que algunos días cuesta lidiar contra las caras de culo.

maria elizabeth ciliberto dijo...

Claro que cuesta y las hay a montones, pero ese es el reto "MARCAR LA DIFERENCIAS"